El valor de la verdad

Adrián Haro Arroyo. Estudiante Doble Grado en Comunicación Audiovisual y Periodismo.

Toda vocación necesita estar limitada por unos valores preestablecidos para una grata convivencia entre los profesionales. Es una característica innata en nuestra civilización. Cada individuo construye su ética a medida que se va desarrollando como maestro de su propio oficio. Sin embargo, una de las ocupaciones más conflictivas del mundo contemporáneo es, sin duda, la del periodista. Antaño este cargo era invisible, no tenía relevancia popular. A finales del siglo XIX los grandes avances intelectuales y progresistas provocaron el nacimiento de lo que hoy conocemos como la industria de la información. Por primera vez la circulación del conocimiento estaba al alcance del pueblo, las personas conocían los hechos más notorios ocurridos.

Adrián Haro Arroyo comprometido con la ética.

“Las malas personas no pueden ser periodistas”, esta frase del periodista Ryszard Kapuscinski ilustraba cómo debe o debería ser el oficio de todo comunicador. El cuarto poder lo llaman. Su principal función es la de transmitir conocimiento a toda la sociedad, de esta manera otorga la capacidad de controlar no sólo la opinión popular, sino de generar presión a los tres poderes: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Un mal uso puede ocasionar mucho daño e incluso causar inestabilidad. Por ende, el código deontológico es tan imprescindible.
Responsabilidad, compromiso, respeto, humildad, valores inexcusables para todo futuro articulista.

Existen numerosos ejemplos del empleo indebido de estos códigos morales. Durante la Segunda Guerra Mundial, el partido nazi aprovechó la influencia de los medios de comunicación para generar una realidad ficticia hacia los alemanes sometidos. “Una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad”, el ministro de propaganda Joseph Goebbels, por aquel entonces, ya percibía las ventajas maliciosas de las cuales el periodismo podría brindar a la autoridad.
En efecto, un mundo sin villanos es utópico. A pesar de este hecho innegable todo periodista debe vigilar los actos que incurre hacia el público que consume los contenidos. La realidad de millares de personas depende de ello, si se recurre a intenciones perniciosas se estaría cometiendo una traición a la esencia de todo informante.

Ambición, credibilidad y vocación

Andrés Arencibia Almeida. Estudiante Doble Grado en Comunicación Audiovisual y Periodismo.

La ambición, credibilidad y la vocación es la madre naturaleza de un comunicador profesional. Como la tabla periódica, son elementos con comportamientos similares dentro del abanico periodístico más serio y riguroso. “Sin música la vida sería un error”, asentía Friedrich Nietzsche. Y, sin un ente con la fuerza de controlar los tres poderes mencionados, no se llegaría a alcanzar el virtuosismo de la palabra, de los valores que sustentan el buen periodismo.

La deontología profesional se ha definido de tal forma que genera una tendencia a pensar únicamente en principios o deberes morales. Un mundo lleno de interpretaciones según cada sujeto. Pocos, muy pocos, se llegan a acordar de la existencia de un código deontológico, verdad que no agradaría a Jeremy Bentham. Esa especie de manual es la Biblia de toda persona con aspiraciones a llamarse profesional. Más aún en el periodismo, donde miles y miles de usuarios recurren a los diarios como principales modelos de sabiduría informativa.

La importancia de la deontología periodística ya no solo se queda instaurada en la mente individual o marcada en el propio papel. También narra, implícitamente, las actitudes de la sociedad ante cuestiones como determinar qué es lo correcto y cuáles son los límites a trazar. De hecho, fue en 1860 cuando se plantea por primer vez la figura del periodista. El público necesitaba representantes capitales del proceso de información, un grupo de profesionales capaces de delimitar con certeza el correcto uso de las palabras. Es por esta época cuando el periodismo empieza a profesionalizarse, a mejorar sus herramientas gracias a una sociedad, por aquel entonces, suficientemente estricta.

El consciente desarrollo de la disciplina tratada propiciará una oleada de grandes versados. No obstante, es el generador de noticias quien tiene la última decisión. Aplicar o restar hierro a la deontología periodística prevalece y prevalecerá en la conducta y en el criterio de los responsables del cuarto poder.

El fútbol como protagonista

Óliver Viera Navarro. Estudiante del Doble Grado en Comunicación Audiovisual y Periodismo.

Twitter: @OliverViera30 Instagram: @oliverviera3

FC Barcelona, Atlético de Madrid y Real Madrid, tres de los mejores equipos del mundo en un mismo día. Pude ser testigo como aficionado de ver estos partidos en menos de 24 horas, en una ciudad con el sentimiento futbolístico a flor de piel y la compañía inestimable de mi padre. Sí, estoy hablando de Madrid. Ciudad donde militan 4 equipos en Primera División y 3 en la categoría de plata del fútbol español. Mejor escenario, imposible.

Desde que supe que podría cumplir este sueño, en mi cara se podía dibujar una sonrisa de oreja a oreja. Era la oportunidad de mi vida y no podía dejar de pensar en ella.

Nada más llegar a Madrid un sábado a mediodía, pusimos rumbo al Coliseum Alfonso Pérez– estadio del Getafe-. Un trayecto que se hizo aún más mágico gracias al taxista, que era casi o tal vez más seguidor que nosotros del fútbol, un señor que parecía un cronista del Atlético de Madrid, abonado desde hace años. Esperaba con entusiasmo el partido de esa misma tarde, el derbi madrileño en el Wanda Metropolitano. Lo que él no sabía es que nosotros íbamos con el máximo rival del club colchonero, el Real Madrid.

Llegamos a nuestro destino: por primera vez pisaba Getafe. Tras dar un paseo y ver los alrededores del estadio, nos fuimos a comer al Foster´s hollywood -franquicia estadounidense- donde nos encanta la tarta ‘Muerte por chocolate’, el día lo requería. Llegamos al Coliseum Alfonso Pérez donde sentí -como si ya lo hubiera vivido- el mismo ambiente del Estadio Insular que tantas alegrías dio a la Unión Deportiva Las Palmas. Mi padre, en numerosas ocasiones, me ha contado la importancia y trascendencia del antiguo estadio amarillo. En ese escenario, Las Palmas tocó el cielo y vivió la mejor época de su historia.

El templo azulón se asemeja al mismo. Sin pistas de atletismo, el campo parece una olla a presión. En los primeros minutos, los azulones salieron a por todas y, gracias al empuje de la afición, pusieron en serias dificultades al FC Barcelona. Una vez superado el primer cuarto de hora, el Barca impuso su dominio en las dos áreas. Contundencia atrás y eficacia en ataque. En Getafe, los blaugranas consiguieron la primera victoria a domicilio de la temporada.

Sin pausa y sin descanso, tras terminar el encuentro, partimos hacia al Wanda Metropolitano -la joya de la corona de la visita-. Vanguardia arquitectónica. Desde su inauguración en 2017, se sitúa en la cúspide de los estadios actuales del mundo futbolístico. Los aledaños del estadio tienen un encanto peculiar. Se observan frases que representan la ideología del club: “Coraje y Corazón”, “Otra forma de entender la vida”. Y además, tenía especial curiosidad por ver las placas de jugadores que han superado la centena de partidos con el Atlético de Madrid. Entre ellas, estaban las ansiadas placas de Courtois y Griezmann con ratas de peluche solapadas en la parte superior.

En el interior del estadio, pude ver a Roberto Carlos y Emilio Butragueño. Estaban, a pie de campo, con la previa del derbi para Real Madrid TV.

El Wanda Metropolitano fue testigo, por segunda vez, del derbi más grande del fútbol español. Sin embargo, nadie pudo cantar un gol. Fue una partida de ajedrez en la que ninguno dio un paso en falso.

Se esperaba más de un duelo de semejante exigencia. Desde el pitido inicial, el Real Madrid llevó la voz cantante del partido pero la solidez defensiva de los rojiblancos imposibilitó la apertura del electrónico. Nada se pudo reprochar a un Madrid que no concedió ni un solo tiro a puerta al cuadro local y que vivió en campo rival.


¿Invisibiliza nuestra lengua a la mujer?

Andrés Arencibia Almeida. Estudiante Doble Grado de Comunicación Audiovisual y Periodismo.

El 2 de diciembre de 2018, Álex Grijelmo publicaba en la sección de cultura de El País un interesante análisis sobre la discriminación que sufre la mujer y el uso del masculino genérico. A raíz de unas declaraciones de un popular grupo feminista, cuestionaba con numerosos argumentos de autoridad el hecho de si realmente nuestra lengua hace que la figura del sector femenino se vea en un segundo plano con respecto a la del hombre.

La primera cuestión que el lector puede llegar a plantearse tras leer el texto del autor burgalés es la diferencia entre sexo y género. El primer concepto es una característica
biológica de los seres humanos mientras que el segundo concepto es una propiedad
gramatical, propia de la lengua. Con la parte teórica aprendida, podemos observar usos como “diputados y diputadas”. Este caso no deja de ser correcto, sin embargo, es
redundante e inadecuado ya que el masculino es el género no marcado en el español.

La economía del lenguaje se ve claramente afectada con este tipo de repeticiones. En
nuestros tiempos, la tendencia a simplificar nuestra escritura contradice este intento por tratar de “no invisibilizar a la mujer” dentro de la lengua española. Ya lo adelantaba el propio Nicholas Carr en su obra Superficiales, la sociedad actual se ha vuelto cada vez más cómoda a la hora de expresarse. Ahora bien, ¿por qué se pretende sintetizar en ciertos ámbitos y en otros no?

Como comentaba Álex Grijelmo, el ser humano confunde ausencia con invisibilidad. Por no aparecer en el significante, se tiende a pensar que se omite el significado completo de la palabra. De ahí que surjan movimientos en contra de esta acción y a favor de implantar un sistema gramatical que mencione explícitamente la palabra “diputados” y la palabra “diputadas” en la misma frase.

“La RAE se reafirma en rechazar el lenguaje inclusivo. Esas expresiones del tipo “todos y todas”. Este fragmento está recogido a finales de noviembre del año pasado en un artículo de El Mundo, donde deja en evidencia la posición de la institución y su “no” a cambiar la lengua. Por tanto, se puede deducir que el supuesto machismo del lenguaje, mencionado por Grijelmo, ha sido duramente respondido.

Como señala la propia RAE, el problema es confundir la gramática con el machismo. Del mismo modo la duda entre ausencia e invisibilidad, donde encontramos cierta confusión con dos términos absolutamente distintos. La conciencia de cómo empleamos el idioma es, la solución más acertada a esta problemática que nos guía a no cometer actos que puedan llegar a discriminar a la mujer.

“Lo del lenguaje inclusivo es una de esas modas que pasan, como el ‘hula hoop” (Félix de Azúa, Volver la mirada, 2019). El miembro de la Real Academia Española afirma en su nueva obra que la actitud de ciertos colectivos y su intención de modificar la lengua es una mera cuestión pasajera, que tiene fecha de caducidad. A día de hoy, el planteamiento que realiza Félix de Azúa no parece estar desencaminado. Pese a que una de nuestras mayores preocupaciones reside en el lenguaje inclusivo, la actualidad siempre acaba imponiéndose y termina evolucionando hacia otros temas.

Además, deja claro que el género masculino, “por ser el no marcado, puede abarcar el
femenino en ciertos contextos
”. Coincide con Alex Grijelmo en que el contexto, es decir, la realidad es determinante para comprender la intención del emisor en la acción comunicativa. Aún así, si el sujeto dispone de un registro no restringido, conoce los mecanismos de la lengua y sabe en qué momento debe utilizar cada término, esto facilitará que baje el porcentaje de protestas en cuanto a la supuesta invisibilidad que hace nuestra lengua española a la mujer.

“Históricamente la lengua no ha evolucionado a impulsos conscientes de alguien, sino
por sus propias dinámicas” (Pedro Álvarez de Miranda, 2018). Esto indica que la lengua persigue su propio cauce, su naturaleza. El ejemplo más obvio es el paso del español medieval al español actual.

El experto en lexicografía histórica asegura que «la mujer ha traído cambios en la
lengua, pero no hay que forzar la maquinaria”
. A lo que Alex Grijelmo no se
mostraba tan pasivo y cauteloso cuando hace alusión al lenguaje inclusivo. Este último autor refleja una visión catastrofista al afirmar que los géneros masculinos serán asaltados por las mujeres, como ya ocurrió con ‘homenaje’ y ‘patrimonio’.

Si existe algo que nos mantiene unidos como comunidad hablante es nuestra lengua. Al igual que opina Grijelmo, es absurdo buscar el conflicto en el terreno gramatical.
«Haters gonna hate». No sería un mal slogan para representar a los grupos feministas que acusan a nuestra lengua de invisibilizar a la mujer. Un supuesto machismo del lenguaje que desde tiempos inmemorables ha evolucionado para bien y con la intención de crear inocentes significantes que no solo abarcan el género masculino, también al género femenino.

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La Masturbación intelectual

Adrián Haro Arroyo. Estudiante Doble Grado Comunicación Audiovisual y Periodismo.

Uno de los pecados capitales que caracteriza al ser humano es la lujuria. Este mal ha hecho que tanto los hombres como las mujeres realicen acciones perjudiciales hacia otros por el mero hecho de sentirse satisfechos sexualmente. En los tiempos de Grecia se realizaban orgías entre mujeres y hombres, dejando de lado los prejuicios, cuentan algunos autores de la época.

La poesía nos ha permitido representar emociones por medio del lenguaje intelectual y poético, haciendo uso de simbologías que transmitan el mensaje que queramos aportar a los destinatarios. El poeta desnuda su alma y cuenta sus secretos más ilícitos y morbosos de una manera bella y fresca.

La masturbación es considerada un tema tabú. Si te masturbas mucho eres un depravado sexual, y si no te masturbas eres un ser asexual. La forma en que el ser humano se relaciona con los demás permite especular lo que sienten, cómo piensan y el motivo de ese comportamiento ante las personas. Cuando ocurre el fenómeno masturbatorio ocurre un proceso muy complejo en el cerebro, éste segrega sustancias como la dopamina y la serotonina.

Cuando tiene lugar hechos que nos aportan una satisfacción parecida al orgasmo, se le
conoce como masturbación intelectual. Este tipo de fenómeno entusiasma genera una química que te hace sentir más poderoso mentalmente. Sucede lo mismo cuando llamas a individuos para tener conversaciones profundas, conversaciones intensas cognitivamente. Sigue el mismo proceso que la poesía que pregono; es una especie de masturbación intelectual que genera una química determinada, solo que menos emocional y más intelectual.

Pero existen riesgos para aquellos que quieran practicarla. Como debes saber esto es una masturbación, es decir, si pretendes que es la realidad, cuando termine te sentirás solo. Puede provocar que tu frustración sea mayor. Además entenderlo no significa que lo sepas hacer. El comprender lo que hizo un tipo brillante, no te hace brillante a ti. Creo y me entusiasma que tiene un efecto estimulante imprescindible para fomentar la iniciativa. Pero como todo generador de emociones, hay que ser consciente de cuál es la realidad.

La radio es apasionante

Néstor Santana García. Estudiante del Doble Grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual.

Me declaro culpable señoría, culpable de ser un ingenuo milenial que arrastrado por la racionalidad ha caído rendido ante el tópico. Me di cuenta a mediados de febrero, minutos después de que me plantearan la siguiente cuestión: ¿la radio es un medio obsoleto? Mi docente de la asignatura me pidió una respuesta, y yo la di, vertí podredumbre y bazofia dialéctica sobre un medio de comunicación que ni siquiera me había detenido a apreciar. No me lo pensé dos veces, lo enterré sin comprobar si respiraba, si seguía poseyendo algo de vida. Ahora bien, me arrepiento de haber sido racional. Mi mente pronosticó lo que la experiencia ha demostrado erróneo.

La radio es apasionante. Esto ya lo percibí desde que entré en el estudio por primera vez y me pusieron ante un micro, sin embargo, lo confirmé no hace mucho cuando tuve la oportunidad de enfrentarme a la realidad haciendo una actividad, ejercerciendo de presentador. El ejercicio consistía en entrevistar a las dos personas del momento: Drag Chuchi, ganador de la Gala Drag Queen del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria 2019, y al diseñador de su fantasía, Kilian Betancor. Drag representado por la Universidad Fernando Pessoa Canarias.
Automáticamente se me formó un nudo en la garganta, no estaba solo, había otros compañeros conmigo, pero ya no éramos estudiantes, éramos periodistas y había que actuar como tales. ¡Nos dieron esa oportunidad!

Los nervios jugaron en mi contra: tuve insomnio la noche anterior y el día de la entrevista me bañé, en un desafortunado descuido, con el cortado que me había comprado dos segundos antes. Lo que creía que me iba a despertar me acabó abrasando. A pesar de todo, conseguí llegar espercutido y con los ojos bien abiertos al estudio donde estuvimos repasando el guion hasta que llegaron los invitados.

Admito que tener delante a dos personas que hasta dos días antes solo había visto a través de la pantalla me impuso, pero tras una primera toma de contacto conseguí apaciguar un poco los nervios. Eran personas dadas a la palabra con las que se podía conversar fácilmente. No obstante, los nervios se me volvieron a poner a flor de piel cuando nos sentamos en el estudio
y comenzó a sonar la cabecera del programa.

Mi primer error llegó después de pronunciar mi nombre, en vez de decir “16 finalistas”, dije “10 finalistas”, anacoluto que ha quedado grabado y que me perseguirá hasta la posterioridad. Aún así, el balance a mi parecer es positivo, lo que empezó siendo tenso acabó siendo un disfrute. No quería que se acabara, estaba en mi salsa. Una mezcla de curiosidad, adrenalina y responsabilidad me invadía, me sentía por primera vez un periodista.

Desde ese momento solo pienso en la próxima vez. Por todo ello quiero pedir perdón a la radio. Pedir clemencia porque si bien antes la repudiaba ahora estoy enamorado. Doy gracias a la asignatura y a su docente que nos da la oportunidad de hacer estos ejercicios en un estudio de Radio más que a la altura de cualquier emisora.

He aprendido que a veces más que racionalidad hace falta empirismo. Porque como bien me decía mi abuela: “si no lo has probado ¿cómo sabes que no te gusta?”.

#radio#dragchuchi#carnavales#kilianbetancor#lpgc#entrevista

Día Universal del Niño

Miles de niños sufren diferentes tipos de maltratos y violencias en todo el mundo, entre los que encontramos delitos sexuales, agresiones, explotación, terrorismo… Y así hasta 63 tipos de violencia que se han identificado.

El Día Universal del Niño, que se celebró el 20 de noviembre, es un día dedicado a todos los niños y niñas del mundo. Es un día de celebración por los avances conseguidos, pero sobre todo es un día para llamar la atención sobre la situación de los niños más desfavorecidos y dar a conocer los derechos de la infancia.

Según comenta Unicef, “el objetivo del Día Universal del Niño es recordar a la ciudadanía que los niños son el colectivo más vulnerable y, por tanto, que más sufre las crisis y los problemas del mundo.”

Es importante fomentar la empatía entre los niños, por ello, colegios como el Montesori en Madrid, han querido formar parte de un día como hoy y han decidido vestirse “de azul” para apoyar a todos esos niños que sufren estas desigualdades en todo el mundo. Maria José Sánchez, madre de María, alumna del colegio, afirma: “Hoy va super contenta al cole porque les han dicho que vayan de azul por el Día Mundial del Niño”. Los niños son el motor del mundo, son el futuro y una generación que continuará con nuestro legado, por ello debemos cuidarlos, hacerles la vida más sencilla, y seguir dejándoles jugar, reír, divertirse… Dejarles ser eso, ser niños.

Teresa Massieu, alumna de 3º del Doble Grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual.

La mujer periodista en el mundo laboral

Las mujeres viven a diario discriminación por el mero hecho de ser eso, una mujer. Esto no existe únicamente en ciertos aspectos, todo lo contrario, se puede observar en todos los campos posibles, tanto laborales como personales. El 25 de noviembre será el Día Internacional Por la Eliminación de las Violencias hacia las Mujeres, por lo que el papel de la mujer periodista es más que importante para compartir con la sociedad lo que se defiende pero, ¿Sabemos qué se oculta detrás de la vida laboral en el periodismo de una mujer?, ¿Hay discriminación, machismo o censura en este campo? Gracias a la colaboración de varias periodistas y asociaciones feministas, existen respuestas a esas preguntas por parte de profesionales. “Describiría mi vida siendo periodista mujer de la misma forma que describiría mi vida siendo mujer” afirma Ale (@Relatofeminista), feminista y periodista, quien asegura que hay poca diferencia para la mujer dentro y fuera del periodismo, siempre habrá algún tipo de machismo en cualquier campo, principalmente por estar instaurado en la sociedad. La Asociación Canaria de Mujeres de la Comunicación Vivas comparte como, según los resultados de una encuesta publicados en noviembre de 2017 por la Federación Internacional de Periodistas (IFJ), “casi una de cada dos mujeres periodistas ha sufrido acoso sexual, maltrato psicológico, «troleo» online y otro tipo de formas de violencia de género mientras trabajaban”. Para conseguir remediar esta discriminación y machismo, todas las periodistas a las que he consultado comparten la misma opinión, la cual es educar desde infantil a los niños en una igualdad de género. Julia Lamas, periodista y profesora de la UFPC, afirma: “Es necesaria la educación en la escuela y en casa, pero en la escuela fundamentalmente, una educación equitativa”. Queda mucho recorrido para llegar a una sociedad igualitaria, sin machismo y sin discriminación, por ello el periodismo es clave para conseguirlo, entre mujeres y hombres, se puede llegar convivir en armonía e igualdad.

Teresa Massieu Sánchez, alumna de tercero del Doble Grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual.

 

¿Ética o deontología en tu profesión?

Pocas personas saben que diferencias hay entre ética y deontología, muchos piensan que es lo mismo, otros suponen que son dos cosas totalmente diferentes pero no saben el significado de cada uno, y así mucho más.

Antes que nada, lo más importante es saber qué es ética y qué es deontología. Por un lado, la ética hace referencia a la conciencia personal, a lo que creemos cada uno sobre qué es lo correcto y lo qué no. Por otra parte, tenemos la deontología, la cuál sirve como un modelo de actuación en las diferentes áreas del mundo laboral.

Lo que nos incumbe a los periodistas es claramente conocer la deontología que nos afecta y la que nos debe ayudar como nuestra principal guía, en el cual tenemos al principal modelo a seguir como es el Código Deontológico del Colegio de Cataluña, el que se ha convertido en un documento de referencia para nosotros.

Para comprobar esta teoría he preguntado a compañeros de mi clase si conocen la diferencia y sus respuestas han sido muy variadas, como Sara, que me ha afirmado que: “La ética orienta al bien y a lo bueno, y en cambio, la deontología orienta al deber, el cual debe estar siempre en contacto con lo bueno”. Mientras que mi compañera Valeria me ha comentado muy decidida: “La ética son los principios que cada persona tiene para enfrentar cualquier problema controvertido y por otro lado, la deontología es adaptándose a los límites de cada profesión”.

Teresa Massieu.
Alumna del Doble Grado en Periodismo y Comunicación Audiovisual.

A ver si me muero

Tal vez parezca una tontería, pero he leído un tweet suicida y no he sentido nada al respecto. Ni preocupación, ni miedo. Matarse ha pasado de ser tabú, a trending. Mi mera reflexión de ignorante es la siguiente: ¿El suicidio es valentía o cobardía?

Me cuesta decantarme por un postulado, la verdad es que inmolarse implica, por decisión propia, acabar con tu vida. No todo el mundo tiene el coraje de clavarse un cuchillo o ahorcarse, por mucha valentía que se posea. A su vez, también implica cobardía a enfrentarse a las adversidades. Al fin y al cabo, todo depende del grado de destrucción psicológica de la persona. He leído en El Español, que en Moira (isla de Lesbos), está aumentando el número de casos de jóvenes refugiados que se suicidan o se autolesionan. Y quiero analizar esta situación, tenemos que pensar que son personas que han visto morir a familiares y amigos, han observado cómo se destruía todo lo que tenían, lo poco que les quedaba se lo han gastado en la búsqueda de un futuro mejor. Tras un viaje interminable y sufrido, los encierran en campos como el de Moira, un espacio para 3.000 personas en el que conviven el triple de ellas. Un lugar donde reina la ley del hambre y la desesperación, miradas en las que se observa la tristeza, rabia, cómo el futuro se trunca a la espera de lo que decidan unos señores blancos en una reunión. Practicando la empatía, hasta el más escéptico tiene que admitir que vivir en esa “jaula burocrática” pasa factura.

Por lo que puede entenderse que, en momentos de angustia, nuestra mente se nuble y se nos olvide emplear la lógica, si ya de por sí nos cuesta racionalizar nuestros problemas y cuestiones vitales en nuestro día a día. ¡Imagínense en esa situación!

La cobardía y valentía pueden ser valores subjetivos. Nadie puede formalizar como verdad absoluta que el suicidio sea de cobardes, ni tampoco debemos decir que sea un acto de heroicidad. Países como Malta, miembro de la Unión Europea, prohíbe totalmente el aborto. Dentro del Reino Unido, Irlanda del Norte lo prohíbe hasta en caso de violación. El gobierno ultraderechista de Polonia está intentando limitar (más si cabe), la ley de aborto restrictivo que ya poseen. Asimismo, da para pensar que en 25 de los 28 estados de la UE sea ilegal la eutanasia activa (el derecho a la muerte digna). Sin marcar posiciones sobre lo anterior, resulta paradójico que los mismos gobiernos “provida”, que dirigen la política migratoria del viejo continente, permitan por su inacción que los refugiados se suiciden. ¿Xenofobia? Sí, además de hipocresía y deshumanización. La definición de la Europa desarrollada. Occidentales, bienvenidos a vuestra realidad. WESTERNERS WELCOME!

Néstor Santana García.
Estudiante del Doble Grado en Periodismo y Comunicación Audiovisual.