Como bandoleros por Madrid

Después de un largo día de visitas por Madrid, nosotros los alumnos del doble grado de la Universidad Fernando Pessoa, cansados y hambrientos, llegamos a parar a Las Cuevas de Luis Candelas Cajigal. Uno de los lugares más típicos situados en la parte inferior de la Plaza Mayor.

La historia de este hombre que comienza en el año 1804 en el barrio de Lavapiés, muy conocido allá pero del cuál yo no tenía idea alguna, fue un bandolero profesional que aumentó su fama robando establecimientos y demás. Tras indagar un poco descubrí que era en las cuevas subterráneas donde se escondía para planear sus asaltos ya que disponía de múltiples salidas al exterior. Como era de esperar, fue ejecutado en la Plaza de la Cebada con tan solo veintiocho años.

Es Félix Colono Díaz que enamorado de las cuevas las convierte en restaurante para que no se pierda la historia. Estos restaurantes, tabernas y bares en las que se han convertido actualmente las cuevas de Luis Candelas conservan su estilo antiguo y singularidad.

Pudimos disfrutar de distintas tapas como lacón, calamares, queso, croquetas e incluso dos tortillas bien jugosas del estilo típico de Madrid. También degustamos las jarras de cerveza que ahí servían, en compañía de una Tuna que entró al restaurante para animarnos la noche. Nos sentimos como verdaderos bandoleros.

Claudia Frey Márquez. Estudiante Doble Grado Periodismo y Comunicación Audiovisual.

UFPC en el Congreso

Una hora de recorrido y pudimos adentrarnos en la historia de España por un rato. Llegar al hemiciclo, fue uno de los rincones que más me marcaron del Congreso de los Diputados, donde se celebran las sesiones del Pleno. Presidido por un tapiz con el Escudo de España bajo dosel y a cada lado dos esculturas en mármol que representan a Isabel la Católica y Fernando el Católico, obras de José Panucci y Andrés Rodríguez. Si nos fijamos desde la derecha hacia la izquierda podemos apreciar dos grandes cuadros: uno de las Cortes medievales, en el momento en que la Reina Regente María de Molina presenta a su hijo el Infante Don Fernando ante las Cortes de Valladolid y el otro, la celebración de la Sesión en la que los Diputados juran su cargo en 1810.

Una vez en el hemiciclo, te preguntan cuántos disparos puedes ver en el techo…Una actividad que se ha convertido en muy usual. Y es que no todos pueden llegar a apreciar los impactos de bala que allí quedan. El golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 es parte de la historia de nuestro país, le pese a quien le pese. Después de darles muchas vueltas a aquel techo, sólo vimos 10 agujeros, algunos de mis compañeros aseguraban ver algunos más… de los 37 catalogados en un informe fechado en diciembre de 1981 por el arquitecto conservador de la Cámara Baja.

Una experiencia inolvidable para todos que nos ha servido para acercarnos al mundo laboral que nos espera.

 

Texto y Foto: Alumnos del Doble Grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la UFPC.

 

Pessoa llega al Reina Sofía

Aprovechando el viaje a Madrid que hicimos los alumnos del Doble Grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual  de la Universidad Fernando Pessoa Canarias, decidí visitar el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y ver la exposición Pessoa. Todo arte es una forma de literatura, título tomado de una cita de Álvaro de Campos, uno de los heterónimos más vanguardistas de Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935).

Los términos que utiliza el poeta en sus textos son los temas en los que se centra esta exposición: el Paulismo, el Interaccionismo y el Sensacionalismo. Con el objetivo de acercarnos al periodo modernista portugués, según los postulados estéticos característicos del autor.

Entre todas las obras que componen la exposición, se encuentra uno de los retratos más famosos del autor, realizada por José Almada Negreiros en 1964. Un retrato relacionado con las principales corrientes estéticas del siglo XX, influenciada por las tendencias europeas dominantes de la época.Numerosas revistas del periodo en las que aparecen textos de Pessoa, ilustran cómo influenció a la intelectualidad portuguesa con su estética e ideología durante la primera mitad del siglo XX.

El poeta escribió “me siento múltiple, soy como un cuarto con innumerables espejos fantásticos que distorsionan en reflejos falsos una única realidad que no está ninguno y está en todos”.

Esta exposición se encuentra en el Museo hasta el 7 de mayo de 2018 en el edificio Sabatini, Planta 1.

Animo a todos a visitarla, y de paso disfrutar de ella junto al resto de colecciones permanentes de Picasso, Dalí, Magritte o Miró.

Carla del Pilar Torres Velázquez. Doble Grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual.